13.9.06

Ofelia, el Sargento y el Hijo del verdulero


Cuenta la leyenda que
Juan José Muñoz, conocido en La Plata como el “Tuerto”, antes de ser Presidente de Gimnasia y Esgrima, y aun mucho antes de ser el empresario exitoso que comenzó su fortuna como empleado público de la Legislatura bonaerense, acomodaba los cajones de acelga, zanahorias y mandarinas en la verdulería de su padre, un humilde trabajador.

Por esas cosas de la política y sus entrecruzamientos con el mundillo del fóbal, Muñoz, un fanático tripero, hizo buenas migas con otra vieja tripera,
Ofelia Wilhelm, un nombre que no nos diría nada si su hija no se llamaría Cristina y no estaría casada con el Presidente de la Nación, Néstor Kirchner.

En la ciudad de las diagonales era un secreto a voces la amistad entre Muñoz y Ofelia, una mujer de jóvenes 77 años, a tal punto que era el número puesto para acompañarlo en la fórmula para conducir el club más virgen del futbol argentino, a fines del 2004.

Debido a la exposición de su hija y de su yerno, a Ofelia la convencieron de dejar la idea de lado.

La cuestión viene a cuento luego de la insólita suspensión del partido en el que Gimnasia le ganaba a Boca el domingo último 1 a 0, luego de que el verborrágico ex verdulero Muñoz entrara al vestuario del árbitro
Daniel Giménez, ex sargento del Ejército Argentino, a reclamarle por la expulsión del técnico local.

Casualmente, el Sargento Giménez fue noticia hace 10 años, cuando se convirtió en
el único árbitro que no ordenó un minuto de silencio por el 20º Aniversario del golpe militar el domingo 24 de marzo de 1996.

¿No se podría plantear, por vía de hipótesis, que la suspensión del partido que Gimnasia ganaba haciendo peligrar el record de Boca, obedeció a razones políticas?

¿Acusar a Muñoz de amenazas de muerte y suspender el principal partido de la fecha no es un tiro por elevación, un mensaje en cucharita de Giménez en nombre del "Ejercito Argentino" acerca de la actual política militar y de Derechos Humanos del gobierno nacional, aprovechando la cercanía de Muñoz con la suegra de Kirchner?

La cara y la actitud en la cancha de Giménez, que se sepa y con perdon del sargento sargentón, es lo más parecido a la de
Benito Mussolini, uno de los referentes de los militares que secuestraban y torturaban bajo el retrato de Adolf Hitler.

Usted lo leyó aquí, en la postita. Que como la Chiquita Legrand, trae suerte.

1 comentario:

habloconpablo dijo...

Thaz a bombastic blog, es un recipiente magniloquente. I’ll visi it again
Paolo Tacchini