14.5.07

Actores de su propia farsa

Desde la época del primer peronismo, la Argentina no tenía en la cima del poder a una pareja con ambiciones políticas intercambiables.
En el caso de Eva y Juan, la cultura de la época imponia a la mujer un rol subalterno, detrás del varón.
Néstor y Cristina, también a tono con la época, cultivan un perfil de pareja moderna, independiente.
Pero no son lo mismo, como no era lo mismo Eva, que Juan.
Eva, de trágico final, quedó en la liturgia peronista con la aureola de patrona de los humildes, santa del pobrerío.
Cristina, en cambio, no aspira a la canonización popular.
Se siente más cómoda en coloquios internacionales, donde pueda satisfacer sus aspiraciones de mujer intelectual, o en las tiendas caras de NewYork, París o Miami.
Eva y Juan eran líderes de masas.
Su sola figura imantaba a las multitudes, o las repelía con igual fuerza.
Los Kirchner, en cambio, parecen salidos de un freezer.
No atraen ni repelen. Actúan en el escenario que ellos mismos han construído, ante una platea colmada de arribistas, descuidistas y vendedores de nostalgias ajenas.
Cada vez son menos los espectadores que no forman la claque.
"El oportunisto es el arte de ser oportunos", decia el General.
Y vaya si Néstor y Cristina lo son.
Tuvieron suerte, y la supieron aprovechar al máximo.
Por ahora.

1 comentario:

Funes dijo...

¿Es verdad que la señora se come/io al diputado Brandoni como me dijeron por ahí?